jueves, 13 de febrero de 2014

Pon un filtro en tu vida

Que levante la mano quien no se haya sentido así al menos un momento en su vida.

infoxicación


Al menos así me sentía yo antes de organizar mis ideas para escribir esta entrada. Así que es lo que toca hoy, hablar de infoxicación o gestión de la información.

Alfons Cornella en una conferencia  en año 1999 hablaba ya de "Cómo sobrevivir a la infoxicación" haciendo especial énfasis en que el problema con el que nos íbamos a encontrar en ese futuro que es hoy, era con la angustia o el estrés a causa de la gran cantidad de información que habría que gestionar. 

Para que nos hagamos una idea, el gráfico de abajo muestra aproximadamente lo que pasa en un minuto en la red.




Así que llegado ese futuro, se sigue hablando del tema y seguimos teniendo la misma sensación de tener la bandeja de entrada llena, de que los blogs se multiplican y de que pasarnos unas horas desconectados es perdernos un montón de cosas que pasan y/o se cuentan en las redes. Lo cierto es que, de todo lo que pulula tal vez lo que realmente nos interese sea una ínfima parte de todo el caudal que nos llega, como muestra esta otra gráfica.

Infoxicación (Information Overload)

Atrás quedaron esos marcadores estáticos donde guardabas en una carpeta un enlace que a lo mejor nunca más volvías a abrir. Así que podríamos empezar a hacernos un listado de herramientas que nos permitan ordenar, etiquetar y clasificar toda esa información que necesito.

1. Los RSS, que lo que me interesa venga a mí. De todos me quedo con feedly por sus posibilidades de etiquetado.

2. Marcadores sociales para etiquetar todo lo etiquetable. Entre delicious y diigo me quedo con el segundo. Se acabó el enviar enlaces o dar fotocopias con la bibliografía para un curso de formación.

3. Escritorios personalizados, netvibes y yo no nos llevamos bien aún; symbaloo ahora mismo responde a mis necesidades, así que me lo quedo.

4. Pinterest que no sé dónde catalogarla pero que a mí como profesora de lenguas me parece especialmente interesante por las posibilidades que tiene: separar en carpetas y poder pinear todo lo pineable. A mí me ha salvado la vida con aquello de que una imagen vale más que mil palabras.

5. Twitter, un descubrimiento de todo su potencial por las posibilidades de poder organizarlo todo mediante listas. Eso sí, la riqueza no está en la herramienta en sí sino en la calidad de tus contactos.



Resumiendo, que si queremos desenvolvernos y sobrevivir en esta era de exceso de información tenemos que convertirnos en intermediarios de esos contenidos, pero de eso hablaremos probablemente en una siguiente entrada cuando nos toque pensar en la curación de contenidos.

No quiero concluir la entrada sin comentar como hasta la publicidad se ha hecho eco de este fenómeno con un anuncio muy bien logrado. Aquí os dejo el guiño.









Fuentes:

Imagen 1 aquí
Imagen 2 aquí
Imagen 3 aquí


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